martes, 18 de octubre de 2011

Espejo sin tiempo...


Esculpiendo mis versos
tallados desde la carne
drenan el flujo de su linaje.
Me perpetùo en el principio
y regreso desde mi muerte
acariciando el estandarte
que une  los sentidos,
en la confluencia de las raìces
que saborean mi sangre.

Embebidos de dulces y azares.
Caminan y corren ...
vislumbrando sombras
vertiginosos del cansancio
mascan la tierra labrada,
injurias la  juventud del alma
que incauta promete
y en  zancadas apresuradas
las manos lozanas envejeces.

Pliegues que en su luz
arremeten sostenidamente
la torpeza de la rapidez.
El cuero arraigado en los huesos
tapìza el engaño lozano,
de escondidos pliegues
con sabores a tiempo,
que roen los albores,
mordiendo los cimientos desde las entrañas.

Sabiduria añeja de intervalos
Acordes arropan melodìas desnudas
Adormecen los candiles
alucinando utopìas de antaño.
Yacen los recuerdos
procurando un juicio
que calme soslayadamente
la inculta agonìa que jale del pasado
y me lustre de mañanas.

Hasta la vida misma
cruje simulando...
burbujas de las sombras
que van retornando,
desde los orìgenes desfilan 
la soberania y la existencia.
Las cenizas van regando
los pàrpados cansandos
agonizan la estirpe del linaje macabro.

DERECHOS PRIVADOS: G.LILIANA DIAZ - LILLY DIAZ.

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