Quema mi lecho adormecido,
Cautivado de sueños dormidos.
Misterios fatídicos desvelan
el presumido abismo,
que hurga en mis sábanas de seda.
Quieta la noche baganbundea,
entre rincones va gimiendo penumbras
y mis pupilas cautivas fluyen...
saciando el fastidio incontenido,
que recela en las murallas del destino.
Avasallan las notas de mi pentagrama
y ausentes de músicas aúllan,
como lobos ambrientos vociferan
en la crueldad de las estrellas,
que se pintan en su brillo marcando huellas.
Ah...Dioses que despuntan el día
y ausentes de macabras palabras.
secan la boca, que siniestra calla,
El silencio promete fiestas,
y clandestinas las ideas vagan.
Asoman a la ventana los misterios de mi madruga
y fijos mis ojos acunan la lentitud del infinito,
del desvelo que no muere y se convierte en fraude.
Olvido el tiempo que descansa,
que se tiñó de crepúsculo y se fugó al alba.
DERECHOS PRIVADOS: G.LILIANA DIAZ - LILLY DIAZ.

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